Nuestra deuda con la adolescencia

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  • #23955
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    Foro virtual: Nuestra deuda con la adolescencia

    Estimados miembros de nuestra comunidad:

    Edugestores ha difundido un artículo con los primeros hallazgos del estudio “Ser Adolescente en el Perú”, en desarrollo por un equipo de investigadores de la PUCP en convenio con UNICEF y con el apoyo de la Embajada de Canadá en Perú y Bolivia. Los invitamos a leer el artículo aquí en nuestra biblioteca virtual.

    Nuestra-deuda-con-la-adolescencia_Pease-Guillén-De-La-Torre-Bueno-Urbano-Aranibar-y-Rengifo-2019.pdf

    El estudio busca caracterizar a las y los adolescentes de diferentes realidades culturales del Perú, y contribuir de este modo a tomar decisiones más pertinentes sobre los servicios educativos que necesitan. Decisiones basadas en información y conocimiento validado sobre quiénes son las y los adolescentes en nuestro medio y cómo viven y perciben diversos temas. En este primer artículo conocemos los primeros hallazgos sobre sus vivencias y percepciones sobre la sexualidad, el género; las relaciones familiares, su escolaridad y aprendizajes.

    ¿Qué desafíos o acciones concretas nos exigen estos primeros hallazgos? Qué servicios debemos ofrecer a las y los adolescentes desde los gobiernos regionales y sus instancias de gestión descentralizada para saldar nuestra deuda con la educación sexual integral,  el cuidado físico y emocional desde la familia y una cultura escolar que sigue tercamente centrándose en la transmisión de contenidos?  ¡Empecemos a conversar al respecto!

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    #23975
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    Muchas gracias por difundir este estudio Marita.  Una lectura indispensable para reconocer diversas adolescencias y por tanto repensar nuestro sistema educativo en función de ellos y ellas y nuestros contextos regionales.  ¿Cómo dialoga este estudio con nuestra realidad regional o local?.

    #24086
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    Marita:

    Gracias por compartir el documento y abrir este espacio de diálogo.

    Deseo centrar mi comentario en el ámbito de: Vivencia de la escolaridad y el aprendizaje que precisa: “Identificar los elementos de la cultura escolar que favorecen y que limitan el aprendizaje de las y los adolescentes”. ( Estudio. Nuestra deuda con la adolescencia)

    Este aspecto es sumamente importante porque en el aula de clase conviven diferentes culturas como: la cultura docente, la cultura juvenil y la propia cultura institucional y en su conjunto forman parte de lo que se denomina cultura escolar (Finochio, S. 2018). Esta culturas chocan continuamente entre sí y por ello se debe tomar conciencia de su existencia para generar un proceso didácticos que permitan un diálogo fluido entre ellas y fortalecer los aprendizajes de los estudiantes.

    Centrar los procesos desde los adolescentes y su cultura y no imponer la cultura del docente; esto concretamente se evidenciaría en las interacciones afectivas y efectivas en el aula, incluso en el comportamiento. Los jóvenes se revelan cuando se les imponen los aprendizajes y una autoridad que no ha sido ganada, sino impuesta por el sistema.

    Concretamente qué acciones se deben cambiar:

    1. Mirara al adolescente en relación con su contexto individual, familiar y local.

    2. Aprender y enseñar desde el lenguaje del adolescente, considerando sus características personales. No es igual un adolescente de la costa, que uno de la sierra o de la selva.

    3. Reaprender la forma de dinamizar proceso de diálogo con los adolescentes, para construir procesos democráticos en el aula.

    Estos son mis aportes. Sigamos reflexionando.

    #24112
    Imagen de perfil de Maria Amelia Maria Amelia 
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    Gracias Elisa por poner sobre el tapete una de los desafíos más complejos que enfrentan las instituciones y personas que trabajan con adolescentes: ser competentes en promover interacciones significativas entre: 1) las diversas culturas adolescentes, 2) la cultura escolar, 3) las también diversas culturas familiares, muy influyentes según el estudio: “…los padres y madres son lo más importante. De hecho, los amigos aparecen mencionados como valiosos a nivel relacional, pero los padres y madres son señalados como indispensables”) y 4) la identidad profesional  docente, es decir, el sentido que le atribuye a su quehacer.  Interacciones significativas que generen aprendizajes en todos los involucrados.  Las expectativas y exigencias a las instituciones escolares y los docentes son cada vez mayores. No las menciones aquí para no alargarme y porque las conocemos. Tamaña complejidad no puede enfrentarse sino con un trabajo colegiado y apoyado desde fuera de la escuela, además de interdisciplinario. La organización y la cultura escolar tienen que cambiar, no sólo el docente

    #24127
    Imagen de perfil de Maritza Maritza 
    Participante

    Interesante los puntos referidos por Elisa y Marita, así como los desafíos que han señalado de cara a generar interacciones “afectivas y efectivas”, significativas que generen aprendizajes. Se requiere una escuela que comprenda a las adolescencias desde sus diversidades culturales y de género, con capacidad de agencia, y no sólo desde la tradicional representación deficitaria de las y los adolescentes. A la vez, el entender el carácter cultural de la escuela, la cual transmite no sólo conocimientos sino valoraciones, tradiciones y prácticas sobre los saberes y formas de aprender válidos, deslegitimando otros saberes y formas de aprender. En ese sentido se reproduce una cultura escolar autoritaria y descontextualizada. Ser conscientes de esa cultura y deconstruirla es en verdad un desafío que tal como señala Marita, requiere de un trabajo colegiado, interdisciplinario en diálogo con los procesos vitales que viven realmente las y los adolescentes y sus familias.

    #24178
    Imagen de perfil de uriel uriel 
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    Antes de plantear algunas reflexiones comparto estas interpelaciones que propone el texto: “… a partir de los que les falta para ser adulta…”,  “..trazar rutas lúcidas de acción e intervención…”, “la escuela nace en la capital y para la capital…”, etc.

    Estas ideas y otras que aparecen en el texto me llevan a plantearme la siguiente pregunta: ¿qué tan visibles son las necesidades, demandas, oportunidades emocionales, sexuales, académicas desde las creencias de los jóvenes, y no desde la de los adultos, en las políticas educativas? La pregunta se responde por sí sola. En la mayoría de los casos, son los adultos – y no los jóvenes- los que reflexionan sobre los temas que les atañen. Hay varios ejemplos que se podría mencionar del escenario local, regional y nacional. Esto se agrava, por ejemplo, en contextos rurales donde el término o categoría “adolescente” no es comprendida por los diferentes actores, porque solo existe la categoría “warma” y   “runa”.

    Es necesario que los adolescentes recuperen su voz; esa voz que les da libertad, dignidad, transcendencia…, y no esa voz que oprime y castra. De ahí la importancia de que los que laboran o decidan políticas sobre estos grupos aprendan a escuchar, dialogar y empoderar a estos adolescentes y no a criminalizar su voz: ¡secundaria combativa!

    Es necesario que los jóvenes decidan a partir del discernimiento individual y colectivo el qué, cómo, cuándo y dónde aprender. El día que creamos que ellos pueden, entonces se abrirá una ventana de oportunidades para ellos/ellas y los adultos. Como decía mi sobrina: “soy la alcaldesa de la escuela, pero la directora de la escuela me dice lo que tengo que hablar. Si es así, renuncia a su alcaldía”.

    Estimados y estimadas, más espacios para que los jóvenes participen de sus asuntos; ya es hora de que ellos/ellas decidan sobre los temas que los adultos discuten en el Congreso y que los docentes y  especialistas implementen aquello que venden en talleres, congresos…

    #24179
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    La escuela tiene una deuda con los y las adolescentes.La escuela no esta ayudando a que los y las adolescentes piensen de manera critica y reflexiva.

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    #24181
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    Muchas gracias Uriel por tus interesantes reflexiones.  Te haz enfocado en estas grandes deudas: primero por la forma en que se representa socialmente a la adolescencia: como un persona incompleta, en tránsito hacia el ser adulto, cuando es preciso reconocerla como una etapa de vida en sí cuyas trayectorias van a a ser diversas en función a sus contextos culturales y oportunidades con las que cuenten, o los derechos a los que realmente acceden.    Hoy la ciencia corrobora que la etapa adolescente es una oportunidad para potenciar las capacidades de las personas y con ello también se beneficia nuestra sociedad, más aún cuando en nuestro país existe un alto porcentaje de población de adolescentes y de jóvenes. Se   trata de un bono demográfico que requiere ser visto a la vez como oportunidad.  La otra deuda que señalas plantea el reconocerlos como ciudadanos activos con voz  y voto, con derecho a participar en la definición de políticas sobre problemáticas que les atañe.  Hemos visto diversas experiencias en las que las y los adolescentes organizados son actores en la vida ciudadana de sus regiones, por ejemplo el AARLE de Ayacucho, el COMETE en Lima Metropolitana…sería excelente compartir más experiencias de este tipo y aprender de las mismas.

     

    #24182
    Imagen de perfil de Maritza Maritza 
    Participante

    Estimado Jaico Rojas gracias por tu comentario, haz hecho mención a uno de los desafíos centrales que tiene la escuela:  el aprendizaje crítico y reflexivo en las y los adolescentes .  ¿Qué tan vigente está  esa cultura escolar que se centra en el poder del docente que sabe y transmite conocimiento a estudiantes pasivos? ¿ Qué desafíos implica para las y los docentes  y sus directivos cambiar esta cultura y dinamizar procesos de aprendizaje centrados en las y los adolescentes estudiantes? Muchos saludos.

    #24246
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    Buenas tardes, primero agradecer los resultados y análisis del Proyecto , que nos permite visibilizar y analizar la gran deuda con los y las adolescentes del país. Voy a centrar mi comentarios en la gran necesidad de generar espacios juveniles para darles la voz, espacios de participación y desarrollo social a nuestros jóvenes.

    Asumiendo las brechas existentes entre nuestros jóvenes, los mismos que dependiendo al segmento social, de donde provienen, determinará su desarrollo social. Porque a pesar de los intentos intersectoriales, de organizaciones no gubernamentales, escuela, de propiciar espacios de desarrollo adolescente y juvenil, estos son muy limitados para determinados sectores, lo que determina el nivel de desarrollo de nuestros jóvenes, desde limitados espacios físicos, infraestructura, escenarios de participación juvenil y/o de empoderamiento. Éste es el escenario que nuestros jóvenes y adolescentes viven diariamente , teniendo que lidiar , constantemente con situaciones de riesgo, violencia en su entorno familiar, escolar, local y nacional. Considero que es fundamental generar espacios para el desarrollo de nuestros jóvenes, y para ello urge articular, aunar esfuerzos desde el hogar, las escuelas, municipios, sector salud y ONG, para generar condiciones de desarrollo y empoderamiento de los jóvenes, en tanto, como sociedad no tengamos ese nivel de articulación , tendremos dificultades en el desarrollo , eliminación de brechas educativas, sociales, cultural con los jóvenes de nuestro país.

    #24431
    Imagen de perfil de Maria Amelia Maria Amelia 
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    La Educación que necesitamos para la educación que queremos estudiantes de una escuela pública en Brasil nos dicen que educación necesitan. Escuchemos. Estos testimonios son parte de una campaña organizada por CLADE  (Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación) para recoger las propuestas de adolescentes y jóvenes de América Latina a través de videos, fotografías, textos, poemas y otros formatos en los que expresen cómo debe ser la educación para garantizar sus derechos.

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 meses, 3 semanas por Imagen de perfil de Maria Amelia Maria Amelia.
    #24641
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    Estimadas y estimados edugestores, retomamos el contacto en este nuevo contexto.  Transcurrida tres semanas de emergencia sanitaria y aislamiento social, el 6 de abril se inició el año escolar a través de la estrategia nacional Aprendo en Casa -dispuesta por el MINEDU- que busca que todas y todos los estudiantes del país desarrollen aprendizajes desde sus hogares a través de medios televisivos, radio o internet, en función al acceso real que tengan las familias a dichos medios.

    Este año escolar 2020 será excepcional como lo está siendo la vida misma; y traerá consigo cambios en las formas de aprender y enseñar en nuestro país y el mundo. ¿Cómo están viviendo las y los adolescentes en nuestras regiones esta emergencia sanitaria, el aislamiento social y el toque de queda, sucesos inéditos que comparten con sus familias en las circunstancias particulares que tienen en sus territorios?  ¿Cómo están respondiendo los maestros y maestras y la institución escolar a un contexto tan desafiante como éste?

    Hoy el hogar es el escenario de aprendizaje de las y los adolescentes, no sólo porque es desde allí que se conectarán con Aprendo en casa, sino porque es en el hogar donde las y los adolescentes están desplegando diversos aprendizajes, valoraciones y emociones que necesitamos reconocer.  Las y los adolescentes cumplen un conjunto de tareas en el hogar, un buen porcentaje de las tareas domésticas y de cuidado las realizan las niñas y las adolescentes; pero probablemente chicos y chicas enseñan a sus familias el uso de nuevas tecnologías o trabajen para aportar a los ingresos familiares.  No están ajenos al impacto que esta crisis sanitaria puede tener en la salud y la economía familiar. Según el MIMP la violencia familiar y sexual continúa durante la pandemia, afectando a niñas y adolescentes.  Los docentes requieren conectarse con estas vivencias de sus estudiantes adolescentes, acercarse a ellos y ellas a través de la familia, construir un vínculo que vaya más allá de las tareas escolares.  ¿Se están vinculando los docentes con  las familias, con la comunidad? ¿Qué condiciones dificultan este acercamiento? ¿Qué recursos locales favorecen el restablecimiento de la comunicación entre la escuela, la familia y los y las adolescentes?

    • Esta respuesta fue modificada hace 2 meses, 2 semanas por Imagen de perfil de Maritza Maritza.
    #24681
    Imagen de perfil de Administrador Administrador 
    Super administrador

    Buenos días, compartimos este pronunciamiento del Grupo Impulsor para poner fin a la violencia contra las Niñas, Niños y Adolescentes #YoMeQuedoEnCasa, publicado el 24 de abril de 2020, en la página de Save The Children:

    https://www.savethechildren.org.pe/wp-content/uploads/2020/04/2020.04.24-Pronunciamiento-GIVNNA-1.pdf

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